Inertización
con nitrógeno.
Qué es, por qué protege el aceite y los demás productos sensibles al oxígeno y cómo funciona en una instalación de almacenamiento.
Por qué el oxígeno es un problema
El aceite de oliva, como el vino y muchos otros productos alimentarios, se oxida en contacto con el oxígeno: con el tiempo pierde aromas y calidad. En un depósito, el oxígeno está en la parte vacía, encima del producto, y esa parte cambia continuamente: cada vez que se descarga, entra aire para ocupar el lugar del producto que ha salido.
Qué es el nitrógeno
El nitrógeno es el gas más abundante del aire que respiramos. Es inerte: no reacciona con el aceite y no cambia su sabor ni su aroma. Por eso se usa para llenar el espacio vacío de los depósitos en lugar del aire.
Cómo funciona en una instalación
En nuestros depósitos, el nitrógeno entra por el cuello de la boca de hombre: un codo con te lleva en un lado la válvula de seguridad de doble efecto y en el otro el racor portamangueras para la manguera, o la conexión directa a las tuberías de acero inoxidable. El funcionamiento sigue al producto:
- En la carga, el producto entra y sube de nivel; el gas de la parte vacía sale por el venteo.
- En la descarga, el producto sale y el nitrógeno, y no el aire, entra por la línea superior para ocupar su lugar.
- Con el depósito parado, la parte vacía sigue llena de nitrógeno.
Nuestra animación de la instalación completa muestra las cuatro fases: carga, control de temperatura, descarga y limpieza.
Cómo se inertiza un depósito
Nuestro consejo es sencillo: el depósito se llena casi hasta el techo, de modo que el único volumen libre que queda es el del cuello de la boca de hombre. Hay muy poco espacio que inertizar y hace falta muy poco nitrógeno.
A partir de ahí, es el nitrógeno el que protege el aceite: en cada descarga entra en lugar del producto y el espacio de cabeza sigue inertizado. Si hay que purgar activamente ese pequeño volumen, haciendo pasar nitrógeno hasta que baje el oxígeno, el nitrógeno tiene que entrar por un lado y salir por el otro: por eso nos conectamos a dos puntos opuestos del cuello de la boca de hombre. Lo prevemos según cómo piense usar el nitrógeno el cliente. El resultado se comprueba con un analizador de oxígeno, y en cualquier caso el oxígeno no baja de lo que contiene el propio nitrógeno: por eso también cuenta la pureza del generador.
Por tanto, los depósitos deben dimensionarse según los volúmenes reales. Si en un depósito de 30 t se ponen 15 t de aceite, el espacio de cabeza es medio depósito: el nitrógeno entra y sale por arriba, y junto al aceite queda aire que no se consigue purgar. Es mejor tener varios depósitos de la capacidad adecuada, que se mantengan llenos, que pocos depósitos grandes llenos a medias: es una de las primeras cosas que valoramos cuando proyectamos un parque de depósitos.
La válvula de seguridad
En el techo de los depósitos inertizados montamos una válvula de seguridad de doble efecto para nitrógeno, de acero inoxidable de calidad alimentaria: protege el depósito tanto de la sobrepresión en la carga como de la depresión en la descarga. En los depósitos sin nitrógeno hay una válvula de venteo. En ambos casos, la válvula se dimensiona según la capacidad del depósito y los caudales de carga y descarga de las bombas.
Generador de nitrógeno o botellas
El nitrógeno se puede comprar en botellas o producir en sus propias instalaciones con un generador, que lo separa del aire. En una instalación con varios depósitos, el generador evita el cambio continuo de botellas y mantiene el nitrógeno siempre disponible. Lo dimensionamos según la cantidad de aceite almacenada, el volumen medio de movimientos de producto y el uso que se haga del nitrógeno, y lo suministramos con el depósito pulmón sobre skid de acero inoxidable. El generador, las líneas y las conexiones a los depósitos forman parte de nuestras instalaciones completas.
Seguridad
El nitrógeno no es tóxico, pero en un ambiente cerrado desplaza el oxígeno. Por eso nunca se entra en un depósito inertizado sin haberlo ventilado antes y sin seguir los procedimientos para espacios confinados. También por eso la limpieza en circuito cerrado con bola de limpieza, que no obliga a entrar en el depósito, es una solución cómoda.
Preguntas frecuentes
Inertización con nitrógeno
¿El nitrógeno cambia el sabor del aceite?
No. El nitrógeno es un gas inerte: no reacciona con el aceite y no modifica su sabor ni su aroma.
¿Hace falta un generador o bastan las botellas?
Depende del número de depósitos y de cuánto se trabaje. Con varios depósitos, un generador que produce el nitrógeno en sus propias instalaciones es más práctico que las botellas. Lo dimensionamos según el almacenamiento y el volumen medio de movimientos de producto.
¿Por qué no usan un difusor poroso en el fondo?
Porque es un punto donde se puede acumular suciedad. Preferimos un depósito bien dimensionado, que se mantenga lleno, cargado casi hasta el techo y con el nitrógeno introducido por el cuello de la boca de hombre.